—¿Cómo te definirías? —Vaga. —¿Por qué? —Puf…

Y un día sin tú esperarlo me fui. Sin despedida, sin previo aviso ni reproches. Porque a veces quedarse es ir demasiado lejos.

Y así fue como nos engañamos y nos dijimos que lo nuestro sería eterno cuando ambos sabíamos que sería sólo para toda la vida.

¿Debo agradecer o maldecir esta circunstancia de poder sentir todavía amor a pesar de tanta desdicha?

Tu amor era más frío que la muerte.

Tu amor era más frío que la muerte.